La irritabilidad permanente

En un mundo como el actual, cambiante y lleno de presiones y exigencias, es común que muchas personas se sensibilicen y se comporten de manera irritable.

Del latín irritabilitas, la irritabilidad es la propensión a irritarse (sentir ira o una excitación morbosa en un órgano o parte del cuerpo). Puede definirse como la capacidad que posee un organismo vivo de reaccionar o responder de manera no lineal frente a un estímulo. Es posible distinguir entre dos tipos de estímulos que despiertan la irritabilidad: los internos (que se producen dentro del organismo) y los externos.

Por lo general la irritabilidad hace que la persona se sienta frustrada con facilidad. Todo les molesta. A menudo dicha frustración hace que la persona tenga mal carácter.

Las malas actitudes y el abuso de poder son las conductas de un superior que más afectan la gestión empresarial, ya que disminuyen la confianza de los empleados y provocan baja productividad laboral. Ante un jefe irritable, neurótico, ansioso, el empleado se siente bloqueado y disminuye su concentración.

Desempañar adecuadamente un trabajo no tiene por qué ser estresante y agotador. No se debe buscar continuamente ser el  mejor y en ello arrastrar a nuestro equipo a dar el 200% 8 horas al día (o muchas más), 7 días a la semana, 352 días al año…

Este comportamiento es muy negativo, aunque por fortuna puede ser superado, siempre que se acepte que hay tendencia a la irritabilidad y que se desea cambiar positivamente.

Los pasos siguientes incluyen observarse: ante qué nos mostramos irritables, y luego determinar el tipo de pensamiento para poder sustituirlo.

Es inteligente y necesario desarrollar tolerancia, aceptación y comprensión. No olvides que el autocontrol, la receptividad y la resistencia a la adversidad son cualidades necesarias en los directivos.

Con idea de proporcionar estrategias eficaces de afrontamiento de este tipo de situaciones Efipsa cuenta con el Programa de Bienestar Emocional.

Con el PBE podremos:

  • Analizar con detalle aquellas situaciones que, por sus características, nos pueden alterar emocionalmente y dificultar que canalicemos bien nuestros recursos y energía personal.
  • Conocer qué estrategias personales podemos poner en marcha para prevenir y controlar el efecto que estas situaciones provocan en cada uno/a de nosotros/as.
  • Desarrollar técnicas de control emocional que nos ayudarán a afrontar con éxito este tipo de situaciones.
  • Ver incrementada nuestra autoestima y satisfacción personal y profesional

El PBE incluye:

  • Evaluación inicial individualizada de las personas que participan en el programa.
  • Intervención grupal o individual (según necesidades específicas).
  • Evaluación final y seguimiento (según necesidades).

Más información:

http://efipsa.com/web/wp-content/uploads/2016/03/Programa-de-bienestar-emocional.pdf

 

 

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