Claves para fomentar el compromiso de los empleados

Las ventajas de tener trabajadores comprometidos con una compañía son innumerables. Está comprobado que los mejores resultados de rendimiento están ligados a un elevado nivel de compromiso por parte de los empleados con su trabajo o compañía. Los empleados comprometidos se implican totalmente, se entusiasman con su trabajo y actúan de forma tal que contribuyen al éxito de la organización. Por lo tanto, una de las responsabilidades más importantes de los directivos es esforzarse continuamente en aumentar los niveles de motivación de los empleados.

Dale Carnegie Training realizó una investigación que demuestra que las emociones que manifiestan los empleados hacia la empresa y sus jefes directos son indicadores de primer nivel acerca de su implicación. Por tanto, es muy importante aprender a construir emociones positivas y a crear un ambiente de trabajo productivo que nos lleve a obtener el tan deseado compromiso de los empleados.

Éstas son las claves que os proponemos:

  1. Hagamos que los empleados se sientan valorados. El reconocimiento promueve un conjunto de emociones positivas. Los jefes inmediatos son clave a la hora de transmitir esas emociones positivas y de crear una mayor sensación de satisfacción en sus equipos. Las emociones positivas aumentan la energía de las personas y su rendimiento. Gracias ello, las personas nos sentimos más propensas a ayudar a los demás, por ejemplo, a los compañeros de trabajo para terminar antes con las tareas encomendadas.
  2. Aumentemos la confianza. La confianza en una organización es vital para que esta salga adelante. Con ella podemos conseguir que en nuestra empresa haya un aumento considerable en el rendimiento de los empleados. A parte de crear un entorno laboral positivo que ayuda a tener una mayor lealtad por parte de los empleados, provocando una estabilidad en la organización. Sentirse valorado y confiado genera entusiasmo, a la vez que anima a las personas a tomar las decisiones adecuadas en asuntos de trabajo.
  3. El entusiasmo es la clave. Cuando los empleados se sienten entusiasmados con su trabajo se esfuerzan más, van un paso más allá, e incluso comienzan a pensar desde una nueva perspectiva a la hora de realizar un trabajo. Los empleados entusiastas se sienten felices. No son las condiciones económicas o una posible promoción lo que les hace estar más contentos y motivados, sino sus ganas de contribuir y llegar más allá de los objetivos fijados. Una forma de medir el compromiso de un empleado es por su voluntad de recomendar su empresa como un lugar idóneo para trabajar o una buena solución de negocio.
  4. El empoderamiento de los empleados es importante. Las personas necesitamos interiorizar que formamos parte de la compañía y sentirnos orgullosos por ello. El empoderamiento de los empleados requiere un concepto relacionado de habilitación. Con esta estrategia, los empleados desarrollan más competencia en el desempeño de sus tareas, aumentan su conocimiento en el trabajo y reciben más autoridad para tomar decisiones autónomas.

Quienes conectan emocionalmente con una empresa manifiestan un fuerte sentido de pertenencia y  gozan de más probabilidades de continuar en ella por más tiempo. Este hecho les permite desarrollar su trabajo con una mayor calidad en un tiempo menor, aspectos que repercuten directamente en la rentabilidad.

La receta perfecta del compromiso solo tiene éxito “cuando los empleados conocen claramente su función y pueden ver directamente la relación entre ésta y el objetivo global de la organización”, Jim Harter.

Hay multitud de herramientas y programas que pueden ayudar a aumentar el compromiso del empleado. Depende cada empresa y el nivel de compromiso del empleado que hayan detectado. Pero básicamente todos se apoyan en estas tres estrategias:

ESCUCHAR: escuchar a nuestros empleados significa generar una situación concreta en la que sentarse con el empleado, sin ningún elemento de distracción, y conocer su percepción de la empresa, de su puesto de trabajo, de su equipo, de los clientes, y todos aquellos aspectos que enriquezcan el trabajo. Para lograr que esta escucha sea todavía más enriquecedora y real, podemos realizarla fuera del entorno del trabajo, en un sitio relajado, que invite a percibir la situación sin ningún tipo de amenaza.

COMUNICAR: esto implica informar a todos los empleados de forma individual o en grupo, de los aspectos más formales de la empresa (estrategia, objetivos estratégicos, planes de acción, metodología de trabajo, sobre su desempeño), esto permite que cada uno sepa lo que hace bien y lo que hace mal, que las decisiones que se tomen a nivel directivo, sean comprendidas dentro del marco estratégico en el que se mueve la empresa y evita que se generen rumores que perjudiquen a la empresa.

FORMAR: cuando tenemos empleados que consideramos valiosos y que queremos mantener en nuestra empresa, es importante detectar aspectos en los que la formación generará un plus al trabajo que realiza e impactará directamente en la productividad de la empresa. Pero también es necesario que las herramientas de formación sean eficaces. Es muy importante que los empleados no sientan que la formación que están realizando es una pérdida de tiempo. La formación tiene que estar adaptada y personalizada lo máximo posible a las necesidades de cada empleado. De esta forma los empleados sienten que el tiempo que están invirtiendo en esta cuestión será de utilidad y les ahorrará tiempo en el futuro en sus tareas diarias, en definitiva, les hace más productivos.

Pregúntanos sobre los talleres que desarromos para gestionar y fomentar el compromiso en tu organización:

http://efipsa.com/web/todos/taller-sobre-aceptacion-y-compromiso/

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