Aprende a controlar tu pensamiento

A diario nos encontramos con situaciones en casa o en el trabajo que nos resultan estresantes. El grado en que nos afectan depende del tipo de pensamientos que tengamos acerca de lo que está sucediendo. Vamos a tener en cuenta sobre todo tres puntos fundamentales:

  1. La experiencia previa ha ido generando en nosotros una determinada manera de explicar las cosas que pasan a nuestro alrededor. En este sentido, lo que la gente piensa acerca de sus éxitos y sus fracasos a la hora de hacer frente a los retos de su vida puede explicar que ocurran dichos éxitos o fracasos. Este aspecto hace referencia a las causas que buscamos para explicar por qué nos ha sucedido algo determinado.
  2. Del mismo modo a través de las experiencias sacamos una serie de conclusiones de cómo deben funcionar las cosas y comportarse las personas, pero cuando estos pensamientos son demasiado rígidos y tienen lugar acontecimientos que ponen nuestras creencias en tela de juicio nos sentimos gravemente turbados. Si aprendemos a detectar cuales de nuestras ideas son demasiados rígidas y no tienen una base real, será el primer paso para enfrentarnos a cualquier cambio o situación difícil que podamos encontrar sin que esta nos genere un malestar excesivo. Podemos aprender a analizar nuestros pensamientos para que no se nos cuele ninguna creencia rígida e infundada.
  3. También debemos aprender a distinguir entre las circunstancias que no se pueden cambiar, son así y sólo cabe aceptarlas, y las cosas que están dentro de nuestro control y por lo tanto si podemos hacer un esfuerzo para intentar cambiarlas. Cuando gastamos nuestra energía pensando y negando la posibilidad de que hay cosas que escapan de nuestro alcance estamos generando en nosotros un gran malestar y una fuente de estrés.

Veamos cómo funciona nuestro pensamiento:

¿A qué atribuimos lo que nos sucede?

Cuando intentamos buscar una explicación a los acontecimientos tenemos en cuenta tres dimensiones:

PERMANENCIA: PERMANENTE – TEMPORAL

En esta dimensión se hace referencia a la temporalidad de los sucesos. Así, pues, las personas optimistas, piensan que los malos acontecimientos son temporales y pasajeros, mientras que las personas pesimistas, piensan que estarán ahí para siempre. Sin embargo, con respecto a los buenos acontecimientos, las personas optimistas pensarán que esa situación se mantendrá en el tiempo, mientras que las personas pesimistas lo asocian con una situación temporal.

GLOBALIDAD: ESPECÍFICO – UNIVERSAL

Con esta dimensión se hace referencia al espacio de los sucesos. Respecto a los malos acontecimientos, las personas optimistas piensan que eso ocurrirá solamente en esas circunstancias, mientras que los pesimistas pensarán que se mantendrá en cualquier otra situación. Con los malos acontecimientos ocurre, al contrario.

PERSONALIZACIÓN: EXTERNO – INTERNO

Esta dimensión tiene que ver con la autoestima. Las personas optimistas o con gran autoestima, achacan los malos acontecimientos a circunstancias externas a él mismo, mientas que los pesimistas o con baja autoestima, achacan los acontecimientos a sí mismo.

Respecto a los buenos acontecimientos, ocurre lo contrario. Los optimistas lo achacan a sí mismos, mientras que los pesimistas encuentran causas externas con la que explicar su éxito.

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